Sobre mí: mi formación y crecimiento para apoyarte en el tuyo
Mi camino en el yoga

Hola, me presento, soy Natalia.
En 2017, empecé prácticamente al mismo tiempo mi formación como quiromasajista especializada y profesora de yoga.
Desde el principio tuve claro que mi interés iba más allá de trabajar únicamente sobre el cuerpo: quería comprender a la persona de una manera más amplia y acompañarla en su proceso de bienestar y equilibrio.
En el ámbito del yoga me especialicé principalmente en Hatha Yoga y Yoga Restaurativo, disciplinas que conectan especialmente con mi forma de entender la práctica: escuchar el cuerpo, respetar sus tiempos y favorecer la recuperación y el equilibrio. Durante mi formación también me acerqué al Kundalini Yoga y posteriormente profundicé en principios de alineación inspirados en Iyengar, conocimientos que enriquecieron especialmente mi trabajo dentro del yoga restaurativo.
Con el paso de los años, la experiencia con mis alumnos y pacientes me llevó a ampliar mi práctica hacia el Vinyasa Yoga y el Yoga Terapéutico, adaptando las sesiones a las necesidades concretas de cada persona, tanto a nivel físico como emocional.
Paralelamente, mi interés por comprender el cuerpo desde una perspectiva más profunda me llevó hacia la Medicina Tradicional China. En 2020 completé una primera formación y, posteriormente, entre 2021 y 2024, continué ampliando mis estudios en Medicina China dentro de una formación dirigida por dos profesionales y con reconocimiento académico en el ámbito de las universidades europeas.
Actualmente sigo en constante formación, porque entiendo que acompañar a otras personas también implica continuar aprendiendo.
Mi formación en cifras
Número de horas de formación que he recibido en cada una de las disciplinas que trabajo, a las que habría que sumarle todo el tiempo de preparación y estudio por cuenta propia.
horas
de formación principal en yoga más talleres adicionales.
horas
de formación en masaje terapéutico
horas
de formación en Medicina China, incluyendo los estudios superiores de cuatro años de duración.
